Igor Corrales: vida, cuentos y mito

I) Un Hombre complejo

El Maestro Igor Corrales destaca por su personalidad variada, multifacética que cautiva a quien penetra en su laberinto interior. El Hombre discurre salpicando referencias burlescas, picarescas, cómicas y bromistas sacadas de la península y de su terruño de América Central. Tal un personaje novelístico, con su garbo marcado por sus tres accesorios fetiches -puro, sombrero y anillo- Igor Corrales ostenta una retórica que se articula en un perfecto equilibrio entre realidad y ficción, verdad y mentira, típico del realismo maravilloso latino-americano Marquesiano. Ese vértigo barroquiano reposa en vivencias, anécdotas, cuentos, creencias y leyendas que ilustran su argumentación discursiva.

A eso se añade la dimensión primitiva animal debida a sus raíces y cultura ancestral Maya por el intenso vínculo que el hombre mantiene con la naturaleza; desde pequeño se apasionó por los libros de aventura de Jules Verne. La Naturaleza es la madre nodriza, la Pachamama, la madre que da vida y crea al fruto salvaje. Ese culto por la cultura libresca antigua como son “El Ramayana”, “El Mahabarata”, Historias del Génesis, nos remiten al afán que tiene por la cultura hindú. Así como la música, jazz, folkblues, rythm and blues, y varios estilos…todo eso forma parte integrante de aquel niño que se crió en medio del bosque y río Muzunce, en Somoto, Nicaragua.

La madre desempeña un eje esencial en la construcción del niño, adolescente y adulto, es la línea directiva que lo impulsa a franquear todas las pruebas y vicisitudes que surgen en el sendero de la vida cotidiana. Es el modelo perfecto de la figura femenina que sabe reinar con dulce firmeza en su hogar y administrar con maestría a su familia. De modo que las mujeres imperan en la vida y mente de Igor Corrales, desarrollándole ese rasgo seductor y narcisista Donjuanesco que él mismo reivindica como siendo manantial de éxito para su inspiración artística, sin olvidar su carácter aromanticado por la inclinación a la canción de amor y la poesía, auténticas armas de seducción que usa igualmente.

Es de notar todo el cuidado y atención que le dedica a la apariencia y silueta femenina ejerciendo una mirada estética más precisamente en el vestuario, fino perito en telas y tejidos procedentes de París, fiel lector inquisidor de las revistas de la Historia del Diseño y Alta Costura, iniciado en la práctica del Moulage. Tal un Karl Lagerfeld, sobresale en el arte de la fotografía, capturando continuamente con su cámara seres humanos, paisajes, cuadros y momentos específicos prosaicos de la vida cotidiana para eternizarlos en su memoria hasta”artisticalizarlos” a posteriori.

II) El Artista y el Arte

La riqueza, variedad interior y mental del Hombre alimenta, desarrolla al Artista que materializa su inspiración con diversas temáticas, varios soportes, géneros, frutos de vivencias, viajes, lecturas y aprendizajes. El Artista despliega su talento ingenioso en obras de Arte múltiples: pinturas al óleo, acuarelas, litografías, serigrafías, dibujos al carboncillo, esculturas de arcilla o metal, cerámicas que emergen de su influencia de la escuela de Arte Libre Latinoamericana, con su Arte Naïf y moderno, colorido, figurativo y abstracto, su huella nicaragüense permaneciendo, a la que se suma la europea.

Toda esa materia prima acumulada en el transcurso de la vida, aparece interpretada y moldeada a través del prisma artístico; el Artista observa, interpreta y nos propone su propia percepción del mundo y de la realidad que lo circunda, con su sensibilidad y emociones, de ahí nace el producto puro y perenne de la Obra de Arte. Y dicha realización artística, el artista la transmite a sus admiradores del Arte, a quienes les entrega las pautas discursivas para entrar en su universo personal, con las diferentes entrevistas del propio Artista, audio y vídeo, que circulan por internet. 

Los receptores que somos nosotros, caminamos, aprendemos deleitando, conquistados por la amplia obra del Artista que nos remite al Hombre ambicioso por su afán de entrar, siendo Maestro, en la Corte del Arte, “a lo grande”, dixit Igor Corrales, como lo confirman las exposiciones en las capitales que se verificaron en París y Nueva York.

Tal Apolo y Dionisos, el Maestro Igor Corrales edifica su trono ascendiendo por el Monte Parnaso de las Artes, inspirado por sus nueve musas… El mito Igor Corrales permanecerá en la Historia de las Artes del Siglo 21. 

El veinticuatro de abril de 2020.

Michèle Stadnik Profesora graduada en Ciencias Humanas y Filología Castellana La Sorbonne, París 4